Comunidad Infantil

Proyecto de Comunidad Infantil (1 a 3 años)

Nuestros proyectos pedagógicos no tienen un carácter definitivo: están abiertos. En realidad, son una base para asegurarnos empezar el año en las mejores condiciones posibles.

Objetivos

Desde los quince meses, al niño le mueve una fuerza interior que es la de imitar lo que hacen los mayores, sin necesidad de ser inducido a ello. El papel de la guía es crear las condiciones para que pueda hacer lo mismo que hacen los mayores y reproducir sus gestos. Y estas condiciones implican que el niño pueda concentrarse, ejercitarse, equivocarse, volver a empezar, sin tener que sentirse juzgado por ello. Los objetivos de comunidad infantil tienen en cuenta varias circunstancias: el niño sabe andar, es capaz de transportar objetos con las dos manos mientras anda, empieza a hablar…

En cualquier caso, el niño nunca será forzado ni frenado, pero sí siempre alentado, mostrándole de manera metódica, precisa y lenta, cómo proceder. Tras captar la dimensión lógica de la actividad, el niño intentará repetirla una y otra vez, ya solo. Sus manos son su mejor profesor. La actividad manual le permite alcanzar niveles superiores de desarrollo. María Montessori decía que gracias a la manipulación repetida, el niño adquiere conocimientos sobre el mundo que le rodea cada vez más finos: así construye y desarrolla su inteligencia.

Resultados de un ambiente Montessori

Los efectos en el aprendizaje de los niños de todo el material Montessori han sido testados científicamente.

El desarrollo de la autonomía

Los educadores acompañan el desarrollo de los niños proponiéndoles actividades que les van a permitir cuidar de sí mismos: vestirse, peinarse, lavarse las manos…; cuidar del entorno: barrer, quitar el polvo, regar las plantas, recoger la mesa…; ejercitar gestos de vida cotidiana: trasvasar, atar, desatar, abrochar… Todas estas actividades favorecen además el desarrollo de la motricidad fina.

El desarrollo de la concentración

Para aprender hay que concentrarse. La mejor forma de concentrarse es fijarse en una tarea y cumplirla con sus manos. Las actividades que le son propuestas son progresivas para desarrollar la coordinación ojo-mano.

El desarrollo del respeto

En términos generales, en la pedagogía Montessori los educadores hablan a los niños con el mayor respeto. Ambicionan entre otras cosas:

  • Practicar una educación para la paz y la no violencia.
  • Fomentar la adquisición de un vocabulario emocional.
  • Desarrollar la capacidad de identificar y gestionar sus emociones y sus necesidades afectivas.

El desarrollo de la responsabilidad

En la casa de los niños, cada peque tiene que realizar cada día servicios para que el espacio resulte más agradable para todos: colocar las sillas, ordenar la biblioteca, limpiar los pinceles… Por otra parte, el niño es protagonista de su proceso de aprendizaje. El educador le presenta los objetivos de la tarea, y a partir de ahí el niño planifica el trabajo semanal. Cuando se un poco más mayor, se autoevaluará respondiendo a preguntas como: ¿he alcanzado mis objetivos? ¿Qué me convendría hacer ahora?

El desarrollo de la personalidad

A estas edades, el niño construye su personalidad, por lo que el trabajo se vuelve progresivamente más individual, a un ritmo que depende de cada niño. Ya es capaz de aprender a:

  • Respetar el trabajo de los demás.
  • Hablar en voz baja.
  • Situarse sin estorbar.
  • No molestar cuando se desplaza de un lado a otro.
  • Escuchar a los demás sin interrumpir.
  • Esperar su turno para hablar.
  • Intercambiar, debatir.
  • Compartir juegos colectivos.

Un día típico en Comunidad Infantil

La recepción (9:00h)

La cuidadora recibe en la puerta a sus alumnos uno por uno, intentando hablar con cada uno de cosas cotidianas. Los niños se descalzan y se ponen las zapatillas.

Ya en clase (9:30h)

Cada niño es invitado a elegir una actividad que ya fue presentada por la cuidadora o por un alumno de más edad, o terminar una actividad que dejaron a medias. Si al niño le cuesta elegir una nueva actividad, la cuidadora le acompaña recordándole las que más le habían llamado la atención cuando fueron presentadas. Si aún así no se decide, se le invita a tomarse el tiempo de ver lo que hacen otros niños y de hablar con ellos. De manera ordenada, los niños se sientan para desarrollar sus actividades. Las realizan individualmente o en grupos de dos o tres, según su elección. Pueden levantarse cuando quieren, siempre que sea de manera tranquila y ordenada. Los mayores pueden leer libros en voz alta para los pequeños. Los pequeños que quieren pueden escuchar la lectura o no. En resumen, los niños son libres de hacer lo que quieren, pero no lo hacen nunca de manera caótica, desordenada ni en condiciones de falta de seguridad. A decir verdad,  la clave es que más que hacer lo que quieren, lo que ocurre es los niños quieren hacer lo que hacen. En cualquier caso, desde el principio, el niño aprende a respetar las reglas que son obligatorias: por ejemplo, no se puede molestar la actividad de otro niño, no se puede coger el trabajo hasta que la guía no lo presenta; hay que guardar el material antes de coger otro, no se puede decir tacos… Cuando los niños dicen tacos, se les propone palabras diferentes para expresar sus sentimientos y emociones.  

Reunión de grupo (11:00h)

A las once, se reúne todo el grupo. Si algunos no responden a las llamadas porque están demasiado concentrados en su actividad, se les deja que continúen. Seguramente, en ese momento, se están produciendo aprendizajes de una gran importancia. En la reunión del grupo, se comparte la alegría por el modo en que unos u otros han logrado superar tareas difíciles. Los niños comentan cuando ellos mismos han sido testigos de logros de otros compañeros que les han llamado la atención. Se trata de un momento breve destinado a estimular la confianza, la emulación y el apoyo mutuo. En esa reunión también se debate sobre los conflictos entre niños y se proponen soluciones colectivamente.

La comida y la tarde (13:00h)

Después tiene lugar la comida. Se lleva a la siesta a los más pequeños y a los mayores que quieran. El tiempo de siesta lo eligen los niños. Cuando acaban, se incorporan a la clase. Cando todoshan vuelto de la siesta, y si el tiempo lo permite, se sale al jardín. Allí se hacen juegos colectivos o se juega al balón. La jornada se acaba con canciones y sesiones de meditación.

La motricidad

No se realizan actividades de motricidad como la gimnasia. La motricidad se desarrolla naturalmente, con actividades como subir a los árboles o saltar dentro de círculos que ellos mismos dibujan en la tierra. Para su desarrollo físico, los niños no necesitan de un recorrido formativo en un entorno aséptico, sino de vivir en la naturaleza y correr, trepar, jugar y, a veces, caerse en el césped o en un suelo de goma.

Jornada tradicional VS Jornada Montessori

La jornada típica en la comunidad infantil puede parecer, desde cierta distancia, similar a la de una escuela infantil convencional. Pero es muy diferente. En la escuela tradicional, el conocimiento es el resultado de la enseñanza. El niño recibe lecciones, debe hacer lo que se le pide, y su éxito depende de su capacidad de imitación y de retención. Incluso los talleres en que se pretende desarrollar la autonomía del niño, todo se desarrolla en el marco de las competencias y los conocimientos que le han sido transmitidos con anterioridad. En la escuela Montessori, los adultos son simples guías. Presentan los elementos del entorno, y orientan sobre los modos más eficientes de sacar partido de dicho entorno. La fuente del saber se centra menos en la relación del niño con el adulto, que del niño con el entorno, pero siempre contando con la vigilancia y el respaldo paciente y  bondadoso del adulto.

Actividades de Comunidad Infantil

El lenguaje
  • Nombrar objetos
  • Los libros
  • Expresión propia
  • Objetos y cartas asociados
  • Juego de preguntas
  • Nombrar imágenes
  • Juego de análisis de sonido
Música

El material musical se apoya en los sonidos. Las notas son aisladas unas de otras con el fin de que el niño capte toda su sutileza.  María Montessori recomendaba utilizar campanillas, que reproducen todas las notas y medias notas. Esto le facilitará que después pueda situarlas en el pentagrama.

  • Cantar
  • Tocar instrumentos
  • Bailar
Actividades de coordinación ojo-mano
  • Caja con bolos
  • Cubos con eje vertical
  • Discos con eje horizontal
  • Eje sobre anillos
  • Enhebrar perlas
  • Cajas con ranura y ficha
  • Buzón
  • Ordenar
  • Abrir y cerrar cajas
  • Puzles
  • Cajas de madera con tapa deslizante
  • Cajas con separadores
  • Pestillos, picaportes
  • Coser
  • Pegar
  • Cortar con tijeras

 

Actividades estereognósticas
  • Sacos con objetos mezclados
  • Sacos con objetos clasificados
  • Sacos con objetos duplicados
Ejercicios de vida práctica

Cuidado personal

  • Vestirse, desnudarse, guardar la ropa.
  • Lavarse las manos.
  • Lavarse las manos en el lavabo.
  • Peinarse.
  • Limpiarse la nariz.
  • Limpiarse los zapatos.
  • Cepillarse los dientes.
  • Abrocharse: con velcro, botones, cremallera, presillas.

Cuidado del entorno interior

  • Limpiar una mesa
  • Lavar una mesa
  • Limpiar el polvo
  • Lavar el suelo
  • Limpiar los cristales
  • Limpiar un espejo
  • Encerar madera
  • Quitar el polvo de las plantas
  • Lavar una planta
  • Regar una planta
  • Hacer un ramo
  • Lavar ropa
  • Tender ropa

Cuidado del entorno exterior

  • Recoger las hojas
  • rastrillar las piedras
  • Llevar una mesa
  • Llevar un taburete
  • Llevar un banco
  • Enrollar y desenrollar una alfombra

Mover muebles

  • Llevar una silla
  • Sentarse
  • Llevar una mesa
  • Llevar un taburete
  • Llevar un banco
  • Enrollar y desenrollar una alfombra

Cortesía

  • Poner la mesa
  • Servir la comida
  • Limpiar
  • Fregar los cacharros
  • Hacer zumo de cítricos
  • Pelar y cortar plátanos
  • Preparar huevos
  • Untar pan
Arte
  • Garabatear
  • Moldear con arcilla
  • Dibujar en la mesa
  • Pintar en caballete
Actividades de equilibrio y locomoción
  • Peldaños de exterior
  • Aparatos para trepar
  • Módulos Pikler

El material del aula de Comunidad Infantil

En el aula Montessori, las mesas, las sillas, las estanterías, los colchones para la siesta, todo está a la altura de los niños, de modo que puedan desenvolverse con autonomía en la medida de lo posible. El material pedagógico que se utiliza está concebido para aislar las dificultades y favorecer la autocorrección de errores. Si el niño se equivoca, tiene la oportunidad de corregir sin estar continuamente sometido a un juicio externo.

Por ejemplo, si el niño trasvasa unos garbanzos de un vaso a otro, debe recoger las que han caído fuera. Si tiene que meter unas cajas dentro de otras, se dará cuenta que la mayor no entra en las más pequeña. Los niños mayores, hacen ejercicios teniendo la oportunidad de consultar unas fichas de corrección y proceder a rectificar el mismo sus errores. De esta manera, el niño experimenta sin ser juzgado, lo cual refuerza su autoestima.